
El Barreiro tiene una superficie útil de 110m2 distribuidos en dos plantas. Consta de salón con chimenea, cocina, despensa, tres baños y cuatro habitaciones. El techo y suelo de la primera planta, en la que se encuentran las habitaciones, es en su totalidad de madera y el suelo de la planta baja es de piezas de pizarra de la zona.
Las habitaciones se componen de una de matrimonio, otra doble y dos individuales, todas ellas en la 2ª planta y con salida a un hall común. Todas disponen de armario ropero y mesillas de noche, son espaciosas y tienen abudante luz.
La cocina está totalmente equipada, e incluso cuenta con una cocina de carbón bilbaína. La casa tiene dos baños completos, uno de ellos con bañera de hierro con patas, y un aseo con ducha. Los baños y cocina tienen suelos antiguos de baldosa hidráulica artesanal.
El salón ocupa casi toda la planta baja, con diferentes zonas para tv, chimenea y comida, todo ello en un espacio abierto. Todas las dependencias de la casa tienen mobiliario antiguo y recuperado de la familia del propietario y de anticuarios de la zona. Entre los muebles a destacar están dos arcones de nogal, camas de haya, mesa de castaño, armarios roperos, alacena ...
Un aspecto clave de El Barreiro es que en su interior se han cuidado especialmente los detalles de la decoración para mantener el aire de antaño de la casa del pueblo. La instalación de la luz ( cables trenzados y vistos e interruptores de porcelana y “peras” de madera) , los muebles, la ropa de cama, la vajilla, los adornos e incluso elementos originales como los palanganeros de los baños o la bañera de hierro… Todo con el objetivo de recrear tal cual el aspecto de las casas de la época.