Manuel (MADRID) (Marzo de 2005)
UNA SEMANA INOLVIDABLE, por: Manuel, 23/mar/2005
Magnifica casa. Es muuuuuuuuuy acogedora. Mi Chica y yo hemos disfrutado de una semana maravillosa en ella. Las habitaciones, la cocina, la chimenea, los juegos..... todo genial. Esta muy bien equipada y casi no necesitas llevar nada de casa, salvo el estómago vacío para inflarte de botillo y caldo berciano (mmmm... aún se me hace la boca agua jeje) Está cargada de pequeños detalles que la hacen muy especial: el antiguo horno, el telefono, la radio, los techos, el balcón de madera, la escalera a la segunda planta (muy bonita), la antigua bañera de uno de los baños (perfectos todos....) Al mismo tiempo cuenta con elementos indispensables para urbanitas como nosotros: televisión (se ven todos los canales, ein?), video, horno y vitroceramica, lavadora, extintores, guias de la zona... etc. etc. El pueblo tiene todos los extras: su bar de dominó, su pequeña tienda en la que puedes comprar cualquier cosa, su panadero móvil (nota: pasa a eso de las once de la mañana haciendo sonar el claxon de la furgoneta), su plaza, su iglesia... La gente del lugar encantadora y educadisima. Juan Carlos, el dueño, una persona encantadora. Al llegar nos obsequió con una deliciosa empanada y unas botellas de vino del Bierzo (muy rico todo por cierto) En fin, que una casa de lo más recomendable para pasar unos dias. Enhorabuena Juan Carlos. Hasta pronto!
Maribel (VIGO) (Enero de 2005)
ANI NOVO EN SORBEDA
Iñaque y Maribel, llegamos a Sorbeda el 27 de diciembre de 2004 y nos fuimos el 3 de enero de 2005, pasamos unos días maravillosos al calor de la lumbre en compañía de unos amigos que fueron llegando. Todo era perfecto, en el exterior, la nieve, los días soleados que invitaban al paseo por un entorno natural magnífico, el recorrido a las Fuentes del Sil haciendo el camino con raquetas por la nieve, inolvidable, la jornada esquiando en Leitariegos fenomenal, el precioso valle del río Cúa, la sorpresa del Castro de Chano, la gastronomía magnifica...
Pero lo más importante fue el ambiente tan agradable de la casa, en la que desde el primer instante la sentimos como nuestra, como si hubiesemos estado siempre allí, viendo pasar el tiempo delante de la chimenea, justo lo que buscábamos, ese lugar al que siempre desearías volver... Ah!!! y no echamos de menos el mar...
Jesús (MADRID) (Junio de 2004)
LA SORPRESA BERCIANA
Llegamos por casualidad y nos sorprendió. El bierzo con su carga histórica y su rico paisaje. La casa auténtica y acogedora y el trato muy amable de su dueño. Fuimos con niños y se sintieron cómodos e ilusionados desde el primer momento. Todos lo pasamos bien en este viaje un poco a través del tiempo que esta casa y las gentes del bierzo nos permitieron vivir. Lo recomendamos sin duda, especialmente a los urbanitas como nosotros, porque ha sido muy saludable experimentar la vida rural de forma tan auténtica, sin artificios. salud, gentes del Bierzo. PD: Francisco, me dicen las chicas que pongas papeleras en los baños y te mandan un beso.
Margarita A. (Junio de 2005)
¡OS LA RECOMIENDO!, por: Marga, 22/ago/2005
He tenido la suerte de haber estado en tu acogedora casa el pasado mes de Junio durante cuatro cálidos y maravillosos días.
Tengo que decir que ha sido para mí un placer "entretenerme" mirando y tocando esa infinidad de detalles que
pueblan tu casa: el secreto que oculta la jaula, la chimenea, las botellas antiguas, los candelabros,el mobiliario...
No falta detalle: Cama de madera,bañera con patas, teléfono tipo "Gila"...
Sin duda un lugar de descanso que recomiendo a todos los que la fortuna os haya guiado hasta esta página web.
Descanso para el que lo busque,y multitud de actividades posibles para quien quiera moverse...comida buenísima
(no dejéis de ir a "Casa Trini"), el vino...¡qué decir del vino de la zona! ¡y del orujo!
¡Gracias Juan Carlos!
Marga (una de Gijón)
Jacqueline (Junio de 2006)
UN SÉJOUR MERVEILLEUX. por: Jacqueline ARS. 15/jul/2006
Nous avons passé quinze jours fantastiques fin juillet dans la maison de Juan Carlos, une maison très bien décorée avec des objets anciens qui dégage le charme des maisons d'autrefois mais qui possède tout le confort moderne. Juan Carlos nous a accueilli avec chaleur sans compter les empanadas, le vin du Bierzo à notre arrivée et tous les renseignements et dépliants utiles sur la région. Notre séjour a été formidable dans ce village où les habitants sont si chaleureux et si agréables. En fait, nous avons passé beaucoup de temps sur le banc devant la maison, ce qui nous permettait de longues discussions avec les passants. La gentillesse des habitants nous a particulièrement marqués, nous avons appris l'histoire du village et de ses habitants et nous avons pu obtenir des renseignements de tous ordres (ce qu'il faut visiter, les magasins et restaurants, l'horaire de passage des différents marchands ambulants, etc...). Tout le monde était à nos petits soins et proposait son aide. Quel bonheur d'arriver dans cet endroit préservé du tourisme de masse. Merci à tous les villageois et particulièrement à Ovidio et sa famille ainsi qu'au Monsieur de Maisons-Alfort qui était si sympathique et aussi à Sofia qui nous a conseillé la ballade à Primout. Et Primout, c'est vraiment joli. Là encore, nous avons été magnifiquement accueilli par les quelques habitants qui y vivent (on a testé la machine à café à gaz, et ça a été une aventure...). Bien sur, nous avons été à la casa Trini mais aussi chez Dolorès à Lillo, et encore une fois l'accueil était à la hauteur.. On a aussi testé la piscine de Sorbeda et pique-niqué sur l'aire de barbecue. Quel bel endroit... Pour avoir de l'eau un peu plus chaude, nous vous conseillons le lac de Matalavilla. De plus, toute la région est magnifique, la vallée de Fornella, les Ancarès, les Médullas, le Catoute que nous avons gravi. Un vrai régal pour celui qui aime marcher dans cette si belle région. Bref, un séjour merveilleux avec en prime les fêtes de la Sainte Madeleine, 3 jours de danse sur la place du village.... Inoubliable...Vive Sorbeda !!!